6 de septiembre de 2025
A la orilla del gran río, donde el agua va cantando,
el apóstol don Santiago se encontraba sollozando.
Tenía los pies cansados de andar por el secano,
y sentía que sus frases se perdían en el vano.
—»Nadie escucha mis palabras, nadie quiere
al Salvador,me volveré para casa con mi pena y mi dolor»—.
Atanasio y Teodoro le miraban con tristeza,
¡el gran Hijo del Trueno agachaba la cabeza!
De repente, por la noche, una luz todo lo aclara,
y del cielo baja un coro que los árboles separa.
En una nube de plata, con un manto de esplendor,
viene la Virgen María a consolar al pastor.
Aunque vive en Galilea, Dios un viaje le prestó,
y al lado de don Santiago con sonrisa se plantó.
—»¡Arriba, mi buen amigo! ¡No te canses de sembrar!
Que esta tierra tan hermosa mucha fe ha de brotar».
Y para que no se olvide de la fuerza y del amor,
le deja una hermosa roca, un pilar de gran valor.
—»Pon mi casa en este sitio, que la fe no caerá,
y tan firme como el jaspe para siempre durará
Atanasio y Teodoro viajaban por España junto a su maestro, el apóstol Santiago y hablaban al pueblo quién era Jesús… Pero la gente no quería escuchar. Santiago hablaba y hablaba, pero nadie le hacía caso. Después de caminar muchísimo bajo el sol, Santiago se sentó a la orilla del río Ebro, en una ciudad llamada Zaragoza.
Estaba muy triste, cansado y con ganas de llorar. Pensaba: «Nadie me escucha, esto es muy difícil, creo que me volveré a mi casa». Atanasio y Teodoro intentaban animarle, pero Santiago estaba muy desanimado.
Mientras Santiago estaba allí sentado, casi a oscuras por la noche, de repente… ¡el cielo se iluminó con destellos de colores! Y la Virgen María, que todavía vivía en Jerusalén se apareció ante Santiago, en España, mientras dormía o rezaba.
La Virgen María miró a Santiago con ojos llenos de amor y una gran sonrisa, y le dijo: ¡Ánimo, Santiago, no te rindas! ¡Aunque ahora veas que es difícil, esta tierra se llenará de amigos de Jesús!
Para que Santiago nunca olvidara esa promesa, la Virgen le dejó un regalo: una columna o pilar de piedra jaspe: “Construye una pequeña iglesia alrededor de este pilar. Este pilar será el símbolo de que la fe de este lugar será tan fuerte y firme como la roca”.
En cuanto la Virgen María se despidió y volvió en su nube, Santiago se levantó, despertó a sus discípulos Atanasio y Teodoro y les dijo: «¡La Virgen nos ha visitado y nos ha dado fuerzas!». Y construyeron una capilla a la Virgen María.
1º Lectura
Dios nos ha creado libres incluso para decirle “sí” o “no”. Pero nosotros, estamos llamados por Dios para animar a nuestros hermanos a que elijan el bien.
Salmo
Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis el corazón
2ª Lectura
“A nadie le debáis nada, más que amor”. “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. “Amar es cumplir la ley entera”.
EVANGELIO
Vivimos en la Iglesia: el plan de Dios para todos, la fraternidad de los hijos de Dios. Por eso Cristo nos invita a no caer en lo políticamente correcto, o en adular a los demás. Pensamos que corregir a alguien es algo que no debemos hacer… pero en la Iglesia tiene sentido el amor fraterno que, con muchísima humildad, ayudará, me ayudará, a los que caen en el error.