24 de mayo de 2025
Ven, Espíritu de Dios,
Padre misericordioso
del pequeño, de quien sufre,
de todo el que te busca con limpio corazón.
Ven, Espíritu de Luz,
danos tu sabiduría, saber lo que de Ti viene,
para escoger la vida y buscar la verdad.
Ven, Espíritu de Dios.
Ven, Espíritu de Dios.
Ven, Espíritu de paz,
fortalece nuestras manos
para que blancas se alcen
pidiendo el respeto de toda dignidad.
Ven, Espíritu de Amor,
llena nuestros corazones
para sentirnos hermanos
del que ha sido excluido de nuestra sociedad.
Espíritu Santo es Dios, como el Padre, y también el hijo, son Dios. Es el amor entre el Padre y el Hijo.
El Espíritu Santo llena la creación desde el principio
Habló a través de los profetas
A través de Él, María se convirtió en la madre de Jesús
Se manifestó en el bautismo de Jesús en el Jordán
Liberó del miedo a los discípulos en Pentecostés
Santifica a la Iglesia
Y hace de mí una casa para Dios.
No sabemos qué aspecto tiene: Nadie ha visto al Espíritu Santo. Pero se le puede sentir. La Biblia dice que es poderoso como el fuego, suave como una paloma, arrebatador como una tormenta, delicado como un susurro.
No para de obrar maravillas y de repartir sus dones por todo el mundo. A veces es como fuego, que arde en nuestro interior para que hagamos el bien. A veces lo sentimos en nuestra conciencia: ¡haz algo! ¡ayuda! ¡involúcrate! A veces es como un huésped silencioso que vive en nuestra alma, nos cambia desde dentro y nos hace personas nuevas..
1ª Lectura
Escuchamos cómo el Espíritu desciende sobre los apóstoles y los llena de fuerza y valentía. Aquel grupo que estaba encerrado por miedo sale a anunciar la Buena Noticia del Evangelio, y todos pueden entender el mensaje. Es el nacimiento de la iglesia abierta, unida y en misión.
Salmo
Envía Señor tu Espíritu, repuebla la faz de la tierra, renueva nuestros corazones.
2ª Lectura
San Pablo nos recuerda que el Espíritu Santo nos hace verdaderamente comunidad, Iglesia, formando un solo cuerpo, aunque seamos distintos. Todos tenemos dones diferentes, pero un mismo espíritu que nos anima y nos une.
EVANGELIO
En el Evangelio, Jesús resucitado se presenta a sus discípulos, les regala su paz y les comunica el Espíritu Santo, enviándolos a continuar su misión en El Mundo.
Hoy el Señor nos invita a mirar dentro de nosotros con una fe profunda y valiente. No somos iguales, y eso es gracia: Dios nos creó diferentes, únicos, llenos de dones que, cuando se ponen al servicio del bien, iluminan realidades, levantan vidas y transforman historias. Hoy te invita a escuchar su voz, a descubrir qué te está pidiendo, a reconocer los talentos que ha recibido y a preguntarte cómo puedes convertirlos en un gesto concreto de amor.