10 de mayo de 2025
Aparentemente, la fe y la justicia poco tienen que ver, por qué pertenecen a dos órdenes distintos: uno, a la relación con Dios, y, otro, a las relaciones humanas. 046}]
Sin embargo, nuestra fe une los dos polos. Cuando la fe se dirige a construir relaciones justas, brilla más, adquiere nuevos significados, y llena la vida de quien la promueve.
Cuando la lucha por la justicia se sumerge en el movimiento compasivo de Dios, entonces resuenan los mejores de sus armónicos, se humaniza en lugar de resultar fría y procedimental, y se acerca con misericordia a las víctimas, con las que se compromete desde la cercanía y la solidaridad.
Cuando ambas dimensiones, fe y justicia, se abordan conjuntamente, ambas crecen y, a la vez, se transforman.
Tanto la fe como la justicia cambian al estar la una referida a la otra. dmin
La fe, que reza, que celebra, nos lleva a la preocupación por los demás, por las víctimas.
La justicia, la caridad cristiana, no busca la venganza ni la indignación, sino la construcción de un nuevo futuro más humano, más digno para todos. Más de Dios.
1ª Lectura
San Pedro nos anima a dar razón de nuestra esperanza desde la mansedumbre, el respeto y una conciencia limpia. Incluso cuando surgen dificultades o incomprensiones por causa de la Buena Noticia.
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Salmo
Aclama al Señor tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con vítores. Aleluya
2ª Lectura
San Pedro nos recuerda que todos estamos llamados a ser piedras vivas, formando un edificio espiritual cuya piedra angular es Cristo
EVANGELIO
consoladoras de su despedida: no nos dejará solos. Él nos envía el don del Espíritu Santo que permanece con nosotros, nos recuerda sus palabras y nos concede la paz verdadera. Nos sabemos amados y acompañados por Dios.
¿Dónde descubro la presencia del Señor en mi vida diaria? ¿Le pido su luz cuando debo decidir?
Dispuestos siempre… para dar razón de vuestra esperanza..